Al fin, sólo queda una semana para tratar de demostrarnos, principalmente a nosotros mismos, que somos capaces de lograrlo, que todo lo que hasta la fecha hemos sufrido se va a ver compensado el próximo domingo 1 de marzo en las calles de Barcelona. Tan sólo hemos de disfrutar de más de 42 kilómetros de calles, 42.195 metros de asfalto, 7,57 leguas de distancia (y no de viaje submarino precisamente).Todo un reto para algunos, un logro para otros, un lujo para nosotros después de sufrir paso a paso, metro a metro, durante todo este tiempo. Llegó la hora de gozar del momento, de correr la Marató de Barcelona.
Podemos!!









